Adquirir un perro ¿con o sin pedigrí?

El pedigrí (del inglés pedigree) de un animal domesticado, es un término que se refiere a la genealogía del animal, a su ascendencia biológica, los diccionarios oficiales de todas las lenguas definen al pedigrí como: documento donde consta la genealogía de un animal.

El pedigrí es un concepto utilizado desde tiempos remotos, como método de pureza de raza en la crianza de ciertas especies domésticas. Aunque, el término podría aplicarse a cualquier organismo cuya genealogía pudiera ser estudiada,  es comúnmente utilizado, en la crianza de animales como perros y gatos. Las razas de perros reconocidas hasta el momento  son más de 300 y  están divididas en 10 grupos.

La certificación de pedigrí, otorgada por la Federación Cinológica Internacional, acepta a un animal como perteneciente a una raza que ha sido reconocida, por su belleza, originalidad, y unas características propias.

Para obtener un certificado de pedigrí es necesario demostrar la pureza de la raza del animal por varias generaciones,  mediante  un registro de pedigrí oficial que debe llevar el criador. Hasta aquí las cuestiones técnicas, vamos a tratar de llevarlo al día a día.

    • ¿Cómo debe ser nuestro perro para ser considerado puro, de raza o tener pedigrí?

Todas y cada una de las razas conseguidas por el hombre respondieron a determinadas características que se querían ver plasmadas.

Fueron muchos años de espera, planificación, cruces entre muchas razas, éxitos y fracasos, seleccionando y acumulando los caracteres que determinarían, a la postre por ejemplo, el Bulldog francés. El standard de esta raza dice:

– La Cabeza debe ser muy fuerte, amplia y cuadrada con pliegues y arrugas y el cráneo casi plano.
– La Cara es amplia con fosas nasales bien abiertas, deben permitir una respiración nasal normal. El Hocico muy corto, amplio con pliegues simétricos , (iguales de ambos lados). Los labios gruesos un poco flojos y negros nunca debe mostrar la lengua. Debe tener un  prognatismo moderado (una de las mandíbulas más prominente en relación con la otra). En sentido estricto se aplica a los perros cuya mandíbula inferior sobrepasa la superior.

– Los Dientes incisivos inferiores nunca deben estar sobre los inferiores.
– Los Ojos deben tener una expresión animada, deben estar muy lejos de la nariz y de las orejas, ser de color oscuro y grandes, ligeramente sobresalientes, el borde de los párpados debe ser negro.
– Las Orejas, de tamaño mediano anchas en la base y redondeadas en la punta.
– El Cuello debe ser corto, ligeramente arqueado y sin papada.
– El Lomo debe ser corto y amplio.
– El Pecho en forma de barril, redondeado.
– Los Cuartos delanteros deben ser verticales y paralelos y separados, codos cerca del cuerpo.
– Los Cuartos traseros  fuertes y musculosos las patas deben ser verticales y paralelas. Los pies anteriores deben ser pequeños y redondeados pie de gato. Las Uñas, cortas gruesas, bien separadas y es preferibles que sean negras.
– Los Muslos firmes.
– El Peso no debe ser inferior a los 8 Kg. ni superior a los 14.
– La Altura a la cruz, hombros,  de aproximadamente 30 cm.

De más está decir que conociendo todos los aspectos arriba enumerados, cualquier ejemplar que se salga de ellos , podrá ser un bulldog francés pero con defectos, que si tiene descendencia va a seguir trasmitiendo su defecto.
Sigamos avanzando, después de haber decidido qué raza queremos, tendremos que plantearnos lo siguiente:

    • ¿Qué quiero, un perro que simplemente me haga compañía o  uno que responda a las características o standard de la raza?

Lo primero es fácil y podré comprarlo en un comercio especializado, a un criador profesional o a un particular que crie ocasionalmente. El tipo de pedigree que tenga y la selección dentro de la camada, determinará los rasgos del animal cuando sea adulto, y que tuviese problemas de salud o conducta si no viene de ejemplares puros, debido a la degeneración de la raza, o porque no ha sido criado en buenas condiciones higiénico-sanitarias.
Muchas veces se confunde el pedigrí con la documentación que establece la ley. Estos papeles rellenados no nos permiten saber mucho acerca de la ascendencia del animal. Constan únicamente los nombres de los padres.
Esta situación no ocurre cuando los animales están además registrados en la Real Sociedad Canina de España, entonces podemos saber quién es el criador y que e informarnos acerca de las 4 o 5 generaciones anteriores del cachorro, así tendremos la certeza de que el cachorro será de la raza escogida y que tendrá una serie de características predecibles. Y que llegado el caso podríamos contactar con sus padres.

  • Conclusión

Nuestra postura es que todo perro, de refugio, de la calle, o de raza es un ser que merece cariño y respeto. Las razas de perros pueden ser de gran ayuda para encontrar la mascota que mejor se adapte a nuestra condiciones de vida, por sus características físicas y de carácter. Pero siempre debe acompañarse de una importante cuota de educación y entrenamiento, para desarrollar las capacidades que todo perro tiene y establecer los límites a su conducta.
En algunos casos ocurre que los perros adoptados o recogidos, han pasado por experiencias muy traumáticas y es más difícil la tarea educativa, en ese caso es muy aconsejable recurrir a expertos entrenadores o aplicar técnicas comprobadas de entrenamiento de la literatura especializada.

Espero haber sido de utilidad y no dudéis en dejarnos vuestra experiencia o comentarios.
En un próximo post hablaremos acerca de la educación del cachorro

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